El jueves por la mañana me encuentro nuevamente en Londres para la fiesta de La Familia King. Con Emilie decidimos ir de compras para poder lucirnos esta noche, me arrastra de tienda en tienda hasta que encontramos los vestidos adecuados, ha esto sumándole los zapatos, accesorios. etc. -Definitivamente tu cabello es precioso y esas ondas le dan un brillo fenomenal- Emilie observa mi cabello con una sonrisita de admiración mientras la chica del salón termina de ondear mi cabello. -Si con eso quieres decir que me veo bien. Gracias- respondo riendo. Me miro en el espejo y si en verdad me gusta como se ve, aprecio mucho mi cabello, largo, castaño y ahora con ondas en las puntas. Salimos del salón para su apartamento acompañadas de muchas bolsas. -Que tal una pizza para

