ESCORPIÓN AMARILLO La dejo ronronear antes de apagarla. El rugido del motor se apaga y solo queda el eco de la vida humana, vibrando al ritmo de la música, del sexo y del pecado. Me quito el casco. Mi cabello cae como una cascada venenosa sobre la espalda desnuda. Las luces de neón me atraviesan, pero no me tocan. Soy un espectro entre ellos. Un parásito programado para matar. Recorro el lugar con los ojos y noto que está atestado de gente. Hago una mueca de fastidio. Humanos. Infectando el aire como una plaga con sus risas, sus mentiras y sus feromonas baratas. Los odio. Son la peor creación del universo. Dicen que los demonios son malos, que hay monstruos que no deberían existir. Difiero con ese pensamiento, porque para mí. Los peores demonios y los peores monstruos se esconden bajo

