Miro a mi bebé dormir plácidamente en su cuna calentita. Su pecho sube y baja con tanta tranquilidad. Sabe que está protegida, que jamás dejaría que algo le pase. Acaricio su manito con cuidado de no despertarla. Ya demasiado tenemos con los mellizos que se despiertan seguido. Raine cumple dos años, si dos años ya han pasado desde que conocí a Teo. —¿Qué pasa amor? — Teo me abraza por la espalda afirma su barbilla en mi hombro. — —Solo la observo dormir con tanta paz. — Susurro. — —¿Le has dicho a Gael de la fiesta? —¿Quieres que venga? —Es su padre. Tienen la custodia compartida y no quisiera que te metas en otro problema. —Gracias. —Me giro para verlo de frente. Él me abraza por la cintura, besa mi cuello. — Podrías haberme dado la espalda y seguir tu vida con Kelsey pero prefe

