“Cuando la oportunidad llama no espera mucho tiempo a que le abras la puerta” (Tom Peters) ============================= Se había quedado dormida. ¡Joder! Buscó su celular para ver la hora. Ocho y cincuenta de la mañana. Ni siquiera envió a los niños al colegio. ¿Qué carajo estaba haciendo? Se había acostado casi a las dos de la mañana por estar con él. Ese hombre era peligroso. No le había quedado más remedio que aceptar el regalo que le había dado. No le caía mal, pero aún así, la sensación era extraña. Él primero le había obsequiado el equivalente a casi ochocientos euros que ella por orgullosa le había hecho el reembolso, pero ahora le había dado de más. Unos mil euros, ¿sabría él la cantidad exacta en coins?, se preguntó. No quería aceptarlos, pero él había insistido con que no fu

