A veces no sé qué pasa en mi corazón, parece que le gusta sufrir esperando a que vuelvas conmigo porque no acepto que te hayas marchado. ============================== Todavía pensaba que había sido una broma de mal gusto. Abby lo había dejado, sin mirar atrás. En el momento que de cierta forma más la necesitaba, en su vida. . Estaba en su escritorio, se aflojó el nudo de su corbata con una mano, mientras que la otra sostenía su trago de whisky, su compañero desde hacía dos semanas desde que había cometido el error de jugar con Marizza. Inclinó la cabeza al respaldo de la silla, y cerró los ojos. Comenzó a recordar todo, y cada uno de los momentos vividos con Abby. Sin querer de sus ojos brotó una lágrima. Siempre había creído en el dicho: "Los hombres no lloran." En ese momento supo,

