Después de un largo rato en la oficina, nos habíamos ido al sofá. - Tienes que volver al trabajo. No puedes quedarte todo el día recostado a mi. - ¿Quien dice que no ?, ¿estas incómoda ? ¿Quieres que te traiga un cojín o algo más ? - Levantó su cabeza del sillón, retirando las manos de mi barriga. Tenía la marca de la tela tatuada en el rostro, pero su sonrisa lo decía todo, era el hombre más feliz del mundo en este momento. Se había acomodado para seguir sintiendo cuando el bebé se movía. - ¿Tienes que ir a trabajar ? - No es eso, pero Marina dijo que tenías varias cosas importantes que hacer hoy en la empresa. Seguro que esa reunión de antes era importante. Yo no iré hasta la semana que viene, estoy de reposo. Puedes atender tus asuntos; yo no desapareceré. - ¿Reposo ? Tienes qu

