Pov Luciana Mi zona íntima está bastante sensible y no sé porqué. Tengo recuerdos leves de un chef comiéndose mi sexo de manera hambrienta y desesperada y enseguida un sofoco se me sube a la cabeza. Las articulaciones me tiemblan con los recuerdos de su lengua traspasando mi rajita y las braga se me empapan con los azules que vienen a mi mente. «Calma» Sacudo la cabeza yendo por la cerveza helada que saco del congelador de dos pies que se dispuso para los guardias del palacete y no me la sirvo, la destapo llevándola a mis labios y tragando de ella enseguida. El alcohol sigue en mi sistema. Y aunque no se cómo terminé en mi habitación, me duché y me vestí de nuevo porque hoy es el día que voy a celebrar lo hijo de puta que soy. Lo fuerte que demostré ser y que…es fácil matar a cualqui

