•••••• FRANCO ••••••
Terminamos de desayunar todos en silencio , me costó mucho trabajo hacer que Elizabeth bajara a desayunar es tan terca pero vamos a ver cómo la amanso está mujer me tiene loco no se que me hizo, terminamos de desayunar y hasta ahí decido romper el silencio que avía .
Mamá, papá tengo que ir a la empresa necesito que cuiden a Elizabeth en mi ausencia por favor, la volteo a ver y está con una cara que ya me fulmina si las miradas mataran yo ya estaría muerto,
— yo me puedo cuidar sola no es preciso que me dejes cuidadores, con mucho respeto señores pero esque su hijo me quiere asfixiar .
— todos nos reímos por lo que dijo y se nos queda viendo enojada , ella es así ni modo hay que aguantarla no hay de otra.
— bueno nos miramos en la tarde.
— por mi te puedes perder por qué no quiero verte— dice ella con su arrogancia.
— eso lo dices de labios para afuera por qué se que me quieres linda, me encantas más cuando tienes esa postura de fierecilla.
— idiota no sabes lo que dices no tienes ni idea de lo que yo siento imbécil
— hay cariño no seas tan enojada porque así rápido se te va a picar el hígado — le digo riéndome y ella se me queda viendo enojada.
Me doy la vuelta para salir de la casa abro las grandes puertas y salgo y me subo a mi auto que es un Lamborghini murciélago, y ahora voy directo a la empresa de mi socio Constantin Granados quien creo puede ser el padre de mi diablita, después de estar vario tiempo en la carretera llegó a casa de Constantin.
Los guardias cómo ya me conocen me dejan entrar parqueo el auto y bajo voy directo a las puertas de su canción toco y una de sus empleadas sale a abrirme , — tomé asiento por favor ahorita le aviso al señor que usted está aquí — me dice ella y se retira, tomo asiento en uno de los sillones que hay en la sala en lo que espero que el baje .
— Mi querido amigo Franco y ese milagro que vienes a visitarme.
—Pues aquí mira — me levanto y le doy un abrazo—vine hacerte unas preguntas si no te molesta.
— Depende lo que sea si me vienes a decir que soy un traidor te equivocas por qué no es así mi estimado.
— No seas tan mami Constantin, no es eso venía hacerte otras preguntas para decirlo así son personales.
— Así, y que tan personal es o acaso no se te para allá abajo y por eso bienes a pedirme consejos, me enteré que te encontraste a una chica muy hermosa.
— Mejor cállate imbécil no seas pendejo eso no es se trata de ti antes que empieces con tus pendejadas otra vez mejor déjame hablar m****a.
— pues habla
— Tu tienes una hija como nunca te he visto hijos por eso quiero saber si tienes alguna hija.
— Pues para ser sincero si tengo una hija tengo tiempos de no verla desde que era una bebé pero yo no la abandone , esa niña era todo para mí yo la amaba a ella y a su madre pero las circunstancias eran más grandes que no pude evitar lo peor pero es algo muy triste saber que nunca las volví a ver.
— Hay amigo y si te dijera que ella te buscá pero solo que tiene un carácter de los mil demonios y si no le explicas bien lo que pasó te matará creo.
— Que? mi pequeña Elizabeth está aquí por qué no lo dijiste antes la busque por muchos años y nadie sabía dónde estaban.
— Entonces si ella es tu hija, la muchacha que me salvó la vida ella me dijo que se llama Elizabeth Granados y que anda buscando a su padre que la abandonó, su madre ya murió, cuando escuché el apellido sospeche de ti, no le comenté nada a ella por qué no estaba seguro si eras tú, quiero que vallas a mi casa a cenar y en eso hablas con ella.
— Quisiera abrazarla pero ella creo que me odia, iré a tu casa, pero será mejor ahorita para el almuerzo ya va a ser hora.
— bueno entonces vamos, talvez no te tira todo lo que hay en casa por tiene un temperamento que no te imaginas.
Salimos de casa del padre de Elizabeth y ahorita vamos directo a mi casa, espero que todo salga bien, después de un rato estamos llegando a la casona, creo que mis padres y Elizabeth ya an de estar comiendo, entró y voy directo al comedor y cabal ahí están ellos comiendo pero Elizabeth mira a su padre con el ceño fruncido espero no se de cuenta toda vía.
— buenas tardes familia — les digo — traje a mi socio a comer con nosotros, por qué tiene cosas que platicar.
PAPÁ)— Pues tomen asiento y después de comer hablan.
Nos sentamos y mi socio no dejaba de ver a su hija y ella lo está notando, comimos en silencio, terminando nos levantamos y nos fuimos a la sala todos y Elizabeth iba para su cuarto y le hable .
— No te vallas nena esto tiene que ver con tigo .
— cómo que tiene que ver con migo yo no estoy metida en tus asuntos.
— tienes que hablar con este señor para que te cuente cosas que tu no sabes de tu pasado — ella me ve confundida no dice nada pero aciente y se sienta al lado de mamá creo que se llevan bien.