El lugar era realmente hermoso. Habíamos escogido un jardín para la ceremonia, el cual tenia una pequeña terraza ya que por lo precipitado de las cosas. Realmente para mí esto no era el momento que siempre soñé. No seria una boda muy deseada que digamos. Ni siquiera el era bueno conmigo. Estaba triste al imaginar que hoy perdería mi libertad. Enseguida escuche que alguien tocaba la ventana del carro donde iba. -Ana ¿ya estás lista?-Era el tío Walter, el me entregaría en el altar así que me estaba esperando. -Si, perdón tío-Dije mientras abría la puerta del carro clásico que me había contratado para llevarme hasta el lugar. El me ayudó a bajar y su lado estaba su esposa Elizabeth, también era igual de dulce que Amelia. También estaba ella y Scott. -Te vez increíble amiga, espero ve

