Clímax. Josephine. Los nervios estaban a flor de piel dentro de mí y aunque me encontraba en aire acondicionado podía ver como mi frente se encontraba húmeda al igual que mis manos. La gran necesidad de tomar el teléfono y llamar a Kenner para cancelar la salida sorpresa que tenía para mí me tenía con los nervios de punta. Me encontraba frente al espejo con el conjunto rojo que él había pedido que me pusiera para hoy, pero al ver mi piel pálida junto a ese color rojo que ahora la acompañaba no me gustaba. Era de esas mujeres indecisas, esas mujeres que tenían que pasar horas frente a un espejo para detallar lo que usarían y quizás en la cabeza de Kenner todo se me vería bien, pero lo cierto era que no me gustaba. Solté un suspiro y me mentalicé que esto era lo que él había pedido y ten

