El viento golpeaba la ventana de vidrio haciéndola temblar con un crujido vibrante, dando la sensación de que en cualquier momento se rompería, pero si la mirabas entre cada relámpago se podía ver que no tenía ningún rayón. Una silueta se reflejaba en ella a pesar de lo oscuro que estaba, las gotas pegadas al vidrio daban la sensación de que caían sobre su rostro cubierto por su pelo hasta la nariz, pero solo descendían hasta el final del marco de madera. Tay giró la cabeza para mirar al frente con sus ojos azules iluminados y la garganta cerrada, la persona que tenía delante, con el cuerpo tenso y tembloroso era Ren, no podía ver bien la mitad de su rostro pero si sus labios moviéndose cuando se iluminaba de nuevo tras cada relámpago seguido de un fuerte y vibrante trueno. Tay lo llamó po

