-Para empezar -Ángelo continuó hablando- debes acostumbrarte a usar tu alas, como ya sabes los humanos no pueden verlas porque el poder hipnótico es muy grande así que tienes que saber ocultarlas, en eso ayudarás tú -señaló a Lili- extiende tus alas hermano, concéntrate en ellas, mueve los hombros y saldrán; luego piensa en ocultarlas, juega a imaginar que son invisibles para que poco a poco lo pienses de verdad y puedan estar ocultas a la vista de todos. Esto lo harás mientras vamos caminando, en ningún momento puedes quedarte quieto y tú -volvió a hablarle a Lili- nos dirás si lo logró, ya que soy un arcángel podré verlas en todo momento, pero tú no tienes la visión agudizada como nosotros, así que este entrenamiento estará completo cuando tú no veas sus alas pero que yo pueda seguir vié

