Damien El cuchicheo de las personas era tal, que tuve que levantarme discretamente de la mesa junto a mi hermano y Giselle. Intenté ser discreto, pero toda la atención seguía puesta en mí, a pesar de que ya había terminado el discurso y el brindis de celebración. De todo lo que se hablaba era de Rosemary y si muy llamativa forma de declarar su amor. Joder, cuando le pedí que se armara de valor, no estaba esperando que lo hiciera delante de doscientas personas. Aunque tampoco podía decir que estaba molesto, si era sincero, solo estaba esperando que todo acabara para ir a buscarla. ¿Qué podía decir? Era débil, necesitaba verla, hablar con ella y no podía esperar hasta mañana. La extrañaba, estos días alejados de ella habían sido una tortura. Por más que quisiera fingir que nuestro dist

