MINJIM . . Han pasado tres meses desde aquel día, octubre nos abraza. Nos desanimó un poco que Vi no pudiera viajar para reunirse con nosotros, pero terminamos dándole la razón con que era en vano volar por tantas horas y volver en tan poco tiempo; además era innecesario. Cuando regresamos la encontramos un poco mejor, no había tenido ningún percance y había respetado bastante las comidas. La taparon de trabajo, por lo cual tuvimos que hablar con los encargados del staff y de los bailarines para que respetaran un poco los tiempos. He conocido a alguien con quien al principio me llevé a las patadas. La pobre llegó en una de mis inestables recaídas y Victoria, a fines de Agosto, tuvo que ir a su país por unos trámites. Ninguno de los chicos supo la verdad de mi empuje y lo atribuyeron

