Black Eagles LA VIUDA NEGRA. Libro. 01 El amanecer llegó rápidamente, al menos así lo creyeron Lorcan y Ava, quienes habían pasado toda la noche follando como conejos, y luego muy temprano en la mañana, mientras tomaban una ducha en pareja se reían como tontos. Era la primera vez que Ava disfrutaba, después de una noche ardiente de sexo, del escozor entre sus muslos al caminar. Los pezones los tenía sensible de las tantas veces que Lorcan se amamantó de ellos. Pudo observar cuando se estaba vistiendo, varios puntos morados que bordeaban sus pechos, y el corazón comenzó a latirle fuerte. No entendió como esas diminutas marcas le excitaban, en vez de molestar. Sacudió la cabeza, tenían una mañana demasiado complicada, para estar en estado de ensoñación, por culpa de Lorcan. Sin embar

