Black Eagles LA VIUDA NEGRA. Libro. 01 Lorcan pensaba que iba a morir ahí mismo, si no sentía de nuevo aquella boca caliente alrededor de su eje. El control del que muchas veces se había enorgullecido se perdió un poco, al verla relamerse los labios, como una gatita ansiosa. —Abre… —le ordenó con un tono de voz más ronco de lo normal. Ella batió sus pestañas tentádolo una vez más, al abrir de manera lenta la boca. Lorcan alzó un poco sus caderas, y la agarró un poco más fuerte estrellando su rostro hasta la base de su m*****o. Se quedó quieto unos segundos, esperando que Ava se acostumbrara a tenerlo más profundamente, y le dijo con voz suave: —Relaja la garganta, y toma aire por la nariz. Ava siguió su recomendación, al pie de la letra, y Lorcan se dispuso a follar su boca, como

