Black Eagles LA VIUDA NEGRA. Libro. 01 Lorcan le quitó el pasamontañas, y le dio un brusco beso. Sin importarle lo que los demás pudieran pensar. El gruñido de desaprobación de su hermano mayor fue bajo. Ava no pudo hacer más que otra cosa que asentir, ponerse de puntillas, y volverle a besar. Segundos después se puso de nuevo el pasamontañas. Sin perder más tiempo se dirigió hasta el lugar que una vez fue su hogar. No pasó mucho tiempo cuando pudieron por fin entrar a la casona por el área de la cocina. Ava los guiaba. El enfrentamiento con los hombres de Román no había pasado a mayores, apenas un leve rasguño, que hizo que su brazo ardía como el infierno; pero a pesar de eso no se quejaba del dolor. Al contrario; la tenía furiosa y al mismo tiempo estaba un poco consternada. Porq

