Black Eagles LA VIUDA NEGRA. Libro. 01 Maravillado por haber encontrado el nudo de nervios, duro e hinchado que reclama su atención. Introdujo dos dedos en el canal femenino y la escuchó respirar de manera entrecortada. Ese era solo el comienzo de su rendición, primero la follaría de esa forma, para alimentar su necesidad de una manera que creyera que jamás iba a ser saciada. Por eso no dudó en utilizar su dedo pulgar para torturar a su clítoris con caricias circulares incrementando así más y más el placer, sintiendo como crecía en ella el placer. Las sensaciones eran tan intensas que la mujer sensible que no sabía que era, estaba saliendo a la superficie sin poder evitar deshacerse con cada caricia de sus manos. El corazón de Ava estaba en peligro, pues era la primera vez en su vid

