_¿Como te sientes? ¿Has usado la plegaria como mantra para meditar? _Si. Me ha servido, lo se porque vi a Gabriela y creo que ya no sentí ese odio y ese rencor en su contra y debido al duro enfrentamiento que tuvo con su hijo, me dio algo de lastima. _Eso es muy bueno, Mariana. Somos esclavos de nuestros secretos y solo nos liberamos cuando los compartimos. ¿Cómo te sientes? _Bien……. quiero pensar que bien. _¿Quieres empezar? _Ok — suspiro ruidosamente, con resignación — Te he contado del cuarto n***o ¿cierto? Después que el llegaba a casa, lo primero era la rutina de siempre, también ya te lo conté y después la cena con toda la familia donde yo debía lucir contenta y feliz. Después de un buen rato de sobre mesa compartiendo tiempo de calidad con la familia, bueno él me lo dijo así,

