No le dije nada a Nick sobre el "show en vivo" que resultó no serlo. Fuera lo que fuese que mi compañero de habitación estaba haciendo (obligarme a lamerle el culo sin que nadie lo viera), me alegré de que lo hubiera hecho. Su agujero sabía jodidamente delicioso y estaría mintiendo si dijera que no lo disfruté muchísimo. Además, no pretendía empeorar las cosas hablando de nuestros "sentimientos". Aunque ya se podría considerar que las cosas entre nosotros estaban “raras”. Estábamos tan inmersos en nuestras actividades para adultos que la línea entre la ficción y la vida real se volvía cada día más borrosa. Nick estaba pasando mucho tiempo buscando un lugar, así que asumí que las cosas volverían a la normalidad una vez que él se fuera. No me malinterpreten, me encantaba tener su tras

