- ¿Alguna vez te han dicho que tenes los labios más deseables del mundo? – me decía mientras nuestros cuerpos estaban pegados bailando al compás de la música. - ¿Siempre sos tan pesado? – le conteste nerviosa y sin mirarlo a los ojos. - No, solo cuando veo algo que me gusta. – responde haciéndose el galán y tomándome con firmeza la cintura. - Ya te dije que no te hagas el galán conmigo porque no vas a conseguir lo que buscas. – pero muy en el fondo sabía que estaba a nada de caer en sus brazos. - ¿Según vos que estoy buscando? – replica desafiante. - No me molestes y suéltame o si no.... – detiene sus movimientos y me mira fijo y desafiante a los ojos. - ¿O si no qué? – no dijo nada simplemente, me besó. Su beso era fugaz y arrebatado ¿hacía cuanto no me besaban con esta desesperaci

