Cuando baja por mi cuello, mi cabello se eriza por la sensación de sus labios en mi piel, retirar el resto de su ropa de su cuerpo es fácil, sencillo. Dejamos que nuestros sentidos e instintos se aviven en la oscuridad de la cueva, que el lobo que llevamos nos controle, cuando pronuncia mi nombre al momento en que recorro su piel o hago algo que lo manda a la luna me deja con una canción en mis oídos, cuando digo el suyo él adrede hace que lo vuelva a decir repitiendo lo que hizo que lo dijera y que lo escuchara de mis labios. Nos transformamos en lobos para dormir. Escucho pasos a fuera de la cueva eso quiere decir que la tormenta de nieve ya paso y que nos vinieron a buscar, abro los ojos para ver a Velkan despierto pero aun acostado a mi lado vuelvo a cerrar los ojos, y me acurruco de

