Victoria Estaba en la casa de campo que Santi me había ofrecido para quedarme, era amplia y rustica. Sabia que no podía quedarme para siempre, extrañaba mucho a Dante. Pero no podía perdonarlo. me había lastimado, sabia que lo amaba y que Lourdes era un punto de quiebre. Hoy al mediodía Irina me había llamado, se escuchaba alterada y eso me puso algo nerviosa, sabia que algo estaba pasando. En menos de un mes daría a luz a mi bebe y no se que haría, no era justo dejar a Dante fuera de todo y a la vez me negaba a llamarlo ya que el fue detrás de esa mujer olvidándose de mi y de nuestra hija. En ese momento sentí una puntada en mi vientre. - Tranquila bebe, ya pasara todo y volveremos a estar bien. Ya estaba anocheciendo y Santi se acababa de ir, siempre pasaba a verme unas horas para

