XXIII

1472 Palabras

" ¿Existe mayor castigo que darse cuenta de los sentimientos demasiado tarde?" La mañana era como cualquier otra, el alba llegaba y las aves hacían su canto mañanero, los girasoles levantaban la mirada al sol, las personas iban a trabajar, en resumen, todo lo que hacian en la mañana, claro, que para Mila y Gael aquella mañana era especial, muy especial. Mila abrió los ojos de par en par, una sonrisa se le formó en el rostro, definitivamente era uno de sus mejores despertares; quiso moverse, pero la mano de Gael estaba aferrada a su cintura impidiendo su movimiento. Los recuerdos del día de ayer inundaron toda su mente, la sonrisa se ensanchó más. Todo era perfecto. Se removió de su lugar buscando el rostro de Gael, con mucho cuidado se situó al lado suyo, él aún dormía. Sus ojos estab

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR