-Cariño, es hora de levantarte, ya han venido las chicas para prepararte- dice Nathan entrando a mi habitación para despertarme. -No quiero, tengo sueño, no dormí más de tres horas, diles que regresen después- le respondo -No se puede cariño, sólo faltan cinco horas para que sea la boda, además, te tengo una sorpresa- dice captando mi atención -Habla, si me convences quizá me levante- le digo haciéndolo reír. -He traído tu vestido de novia- dice –Dicen que es de mala suerte que el novio lo vea antes de la boda, pero para ser sincero, eso no aplica a nosotros- dice extendiendo su mano para ayudarme a levantarme. -Ok, lo has conseguido, me levantaré- le digo tomando su mano y levantándome de la cama. -Muy bien, tienes 15 minutos para asearte y que entren a prepararte- dice Natha

