Por la noche, Luna habló con Pablo y Nathan y les contó de su viaje a España, aunque no les dijo la razón les dijo que era importante que ellos la apoyaran en este momento. Ambos accedieron sin dudarlo y sin hacer preguntas, rara vez Luna salía sin los gemelos y si ella estaba pidiendo su ayuda era porque realmente la necesitaba. -Te puedo llevar en el avión de la familia, lo traje cuando regresé y no lo he devuelto- dijo Pablo -No, no es necesario, quiero hacer esto por mi cuenta- dijo Luna. -Estas segura, a mi no me molesta hacer eso por ti- dijo Pablo -No te preocupes, mejor ayuda a Nathan a cuidar de los pequeños- dijo Luna. -Esta bien- -Bueno, los dejó, debo arreglar mi equipaje aun y mañana tengo mi vuelo a primera hora- -Ok, descansa- -Gracias- Subió a su habitación y lue

