ANDRÉS Todas las cosas que han ocurrido en estos días me habían mantenido despierto. Saber que iba a ser padre me tenía en las nubes, pero también sacaba a relucir mis miedos más profundos. No sé como resulten las cosas, pero si sé que estaré ahí para ellos siempre, siempre que Luna me lo permita. Luego de ver que Luna estaba despierta y bien, salimos de la habitación y seguimos a la enfermera al área neonatal. Llegamos a un enorme sala con varios bebés en incubadoras y nos dan una bata y productos de protección para que podamos entrar a la sala. -Estos son sus bebés- dice la enfermera, mostrándonos dos incubadoras, una a la par de la otra, con dos pequeñas tortuguitas dentro, que no son más grandes que una de mis manos, con pañales que los hacen ver aun más pequeños de lo que son real

