Nathan vio por la ventana a los gemelos jugar por un momento, luego se giro para contemplar a Luna y Minha quienes aun seguían dormidas y no se habían percatado de su presencia en la habitación, acaricio el cabello de Luna suavemente, recordando todo por lo que tuvo que pasar para regresar a su lado. Tratando de no despertar a Luna, se acerco lentamente para probar sus suaves labios, los cuales había estado deseando durante mucho tiempo, lo que él sintió como una eternidad, sin embargo, antes de que él pudiera acercarse lo suficiente como para rosar sus labios con los suyos, Luna abrió sus ojos sintiendo una presencia invadir su espacio personal. Nathan nervioso por la situación se alejo inmediatamente de Luna y algo preocupado solo alcanzo a hacer una leve inclinación a manera de disculpa

