Trabajar en la prótesis de Viktor es más complicado de lo que pensaba, no podía efectuar un tratamiento sin ver al paciente, y las nuevas prótesis sensoriales eran un jodido prototipo, suspiro mientras pruebo los nanotransmisores en la base, esperando que estén ubicados en los lugares correctos, o tendría que desmontarla, lo que sería complicado. Llevaba trabajando en ello toda la semana, y esperaba que funcionara, seria todo un avance en la medicina, recuperar la sensibilidad en regiones amputadas, mejoraría la calidad de vida de muchas personas. Cuando acabo de revisar los sensores, llamo a Vince, Nicholas James Vince era tío de la esposa de Viktor, el hombre que había desarrollado las teorías de la genética robótica y revolucionado las leyes de la física, creado la cámara de reacción

