-No puede ser, largo de aquí pequeño- dije gritando y tirando todo lo que había en mi paso, ya que así podía buscar a este amigo roedor, y sí como se han de estar imaginando era nada más y nada menos qué... "Un ratón" Eimy Estaba descansando tan agusto, cuando escuché varios timbres en la puerta. -¡Basta!, ahí voy- dije molesta, ya que me habían despertado de mis dulces sueños Cuando abrí la puerta me encontré con Tom todo sucio, tenía la ropa aterrada, ya que no se había cambiado, estaba tal y como cuando llegamos a las cabañas, en su cabello había muchos trozos de galletas -¿Qué diablos te paso a ti?-Pregunte mirándolo de arriba abajo -Un ratón se metió a mi cabaña Eimy, hice un desastre tratando de atraparlo pero por lo visto fue inútil, ya que él ganó y se quedó con mi habitación

