El viaje en avión se me hizo demasiado rápido pues me la pasé escuchando música, y viendo las nubes desde las alturas.
Estaba muy emocionada por llegar a California, de pronto escuche la voz de la Azafata anunciar que estábamos a punto de aterrizar.
-Atención pasajeros favor de revisar que los cinturones estén bien puestos porque estamos por aterrizar.
-Genial- se escuchó la voz de Khaled a unos asientos atrás del mío
Me apresure en bajar del avión, y esperé a que me entregarán mi maleta
-¿De quién es esta maleta guinda con rueditas?- Dijo el copiloto enseñando la maleta
-Mía- dijo una señora
¿Qué? cómo se atreve a decir que es de ella si es mía
-No eso no es posible, es mía- dije con un tono de voz molesta
-Por favor les pido que no estén jugando, díganme de quien es
La señora muy segura de que fuera de ella volvió a decir
-Ya le dije señor, es mía
-No, claro que no señora, es mía
-Esperen, aquí está otra maleta guinda con un llavero de MIAMI
-Esa es la mía- dijo la señora con voz de felicidad
-Discúlpame mija, pensé que la tuya era la mía
-Descuide- le dije
Fui rápidamente por mi maleta y comencé a caminar por el aeropuerto buscando a mis tíos que irían a recogerme
¿Cómo diablos sabré quiénes son? Tengo años sin verlos, espero que traigan un cartel donde diga •Eimy• jajaja así como en las películas
Estaba volteando a ver si los veía cuando de pronto sentí como esa sensación de cuando te quemas corría por todo mi cuerpo
Giré la cabeza para ver de qué se trataba todo esto y... Me encontré con un chico alto, de cabello n***o como la noche, ojos color miel, sonrisa hermosa y dos hoyuelos que se le marcaban cada vez que hablaba.
-Oye ¿Qué demonios te pasa?- Dije con voz demasiado molesta
-No me sucede nada, pero yo creo que a ti si por las feas muecas que estás haciendo- me dijo el con risa burlona
-Pero si me acabas de tirar tu maldito café- le alcé la voz
-Tranquila, no es para tanto- río -solo son unas cuantas gotitas
-Estúpido
-Te vez más fea enojada ehh- dijo con Risa burlona
-Si claro lo que digas
Estaba a punto de marcharme cuando de pronto volteó a ver qué es lo que traía en la mano y...
No puede ser, y él, ¿Quién es?
-¿Qué? No me digas que tú eres...