Christin Días después... Días habían pasado ya desde la terapia con la doctora Milkovich, la casa cada vez se sentía más tediosa, todo se estaba tornando aburrido y sabía que algo más allá de mí o Dave había, quizá algo que tenía que ver con Aarón. No había tenido noticias de él, pero al pararme frente al espejo y ver mi pancita ya crecida, sabía que dentro de poco las tendría. David de nuevo se había quedado en el trabajo, no había venido a dormir tres noches seguidas, en la mañana llegaba agotado, a veces con alguna herida pequeña en los brazos, piernas o marcas leves en el rostro, y a mí solo me quedaba callar, pues él no sabía que yo ya sabía de su trabajo. Aarón nos seguía separando aún sin siquiera intentarlo, y su silencio había regresado a ser el de antes. ¿A qué estábamos ju

