Al ver estas palabras, su corazón latió con fuerza mientras sus pensamientos se convertían en un caos. Ella había vuelto, por fin había vuelto, pero él ya no era él mismo hombre de antes. Respiró hondo y reprimió las emociones que lo abrumaban. Marcó el número y recibió una respuesta. —Ángel ... Los dedos que sujetaban el celular temblaban. Era evidente que tenía muchas cosas que decir, pero cuando finalmente recibió su llamada, solo quiso llamarla con dulzura. —Bien. —¿Dónde estás?. —Estoy... Tengo algo que decirte. ¿Has visto las noticias?. —¿Noticias? —En cuanto regresó, lo buscó por todo el mundo, sin siquiera molestarse en mirar esas cosas —Quiero verte. —¡Separémonos un rato! —Se mordió los labios y finalmente pronunció las palabras que se le agolpaban en la garganta incontab

