Salma nunca creyó que Adela se prestara para que le tendiera una trampa por parte de Nina, y prácticamente le obligará a verla. Estaba dolida. Se había metido con algo de ella. No podía perdonarla.No quería verla ni mucho menos escuchar sus excusas baratas de lo que claramente vio con sus propios ojos. — No puedo creer que Adela se haya prestado para que nos viéramos —dijo Salma con los brazos cruzados. Que está tonta había sido al aceptar la invitación de Adela. Aunque su propósito por verla había sido sacarle información sobre Yan y "Nina" con lo que parecía ser un desliz. Daba igual. Era mejor preguntárselo a "Nina" y más le valía que fuera sincera o de lo contrario terminaría colgada en el piso más alto de todo el resort. No pudo evitar mostrar el enojo que sentía por su traición. L

