El mismo día Kazanlak Dominic Las mujeres son indescifrables, un enigma difícil de descifrar… pero Arianna no era la excepción; era todo eso elevado a la potencia de mil. Una muralla construida con terquedad y provocación, para sumarle le encantaba enfurecerme, desconcertarme, y arrancarle una verdad era como intentar abrir la bóveda de un banco suizo: imposible. Aun así, apelé a su sensatez para que me diera una pista, una sospecha, cualquier dato que me acercara a quien nos atacó. Pero se defendió. Y en mi experiencia, cuando alguien se defiende así, es porque sabe algo… o lo intuye. Y por si fuera poco, la escena cambió de un segundo a otro: de sus reclamos y comentarios afilados pasamos a algo demasiado parecido a una pelea entre marido y mujer. Por eso el comentario de Milos. Po

