-. Gracias Francisco, de verdad a sido un día muy frío, nos hacía falta algo para calentar el cuerpo .-
-. De nada, ya sabes dónde está mi puesto de trabajo, cuando necesites algo, no dudes en llamarme .-
-. Lo tendré en cuenta .-
Isabella le regaló una bella sonrisa, hacía mucho que no sonreía, pero fue un gesto muy bonito el apoyar a toda su área de trabajo en un momento necesario.
Francisco sonrìo a la cámara pronunciando un yes ? para luego subir rápidamente a la oficina del CEO Santiago estaba muerto de la rabia en su oficina. -Que mujer tan orgullosa, no sé qué le pasa conmigo-
-. Ves amigo, así se trata a una mujer, aprende a hacerte cargo de tus actos .-
-. Lárgate .-
Lanzando un libro de gran tamaño sobre el, algo debería hacer para que ella pudiera fijarse en èl, se fue hacia su apartamento tratando de darle vueltas al asunto y ver de qué manera podrìa conquistar a la mujer.
-Soy apuesto, tengo dinero, el soltero más codiciado de la ciudad, todas caen a mis pies, què querrá esa condenada mujer de un hombre?-
Isabella por su parte, no podía recibirle los regalos, ella tenía un juramento que no debía quebrantar, èl era un hombre tan apuesto, y tenía miedo a enamorarse y volver a sufrir como le habìa pasado, rechazaría uno tras otros sus detalles.
Cada día Santiago le enviaba a su oficina todo tipo de regalos, y ella simplemente lo tiraba a la papelera, entre ellos habían: flores, joyería, dulces, perfumes, peluches, entre muchas cosas más.
Francisco por su parte, le hacìa la vida imposible a su amigo, llenando de detalles el área de diseño.
-. Buenos días Señorita Isabella, le e traído este florero con unas hermosas Margaritas, para que le alegre esta hermosa mañana .-
-. Gracias Francisco, tu siempre tan atento .-
-. Otra cosa, podrías ayudarme a conquistar a Danieli? la verdad vengo cada tarde con muchos detalles bonitos por qué ella me agrada mucho .-
-. Ya eres un hombre grande, deberías saber cómo hacerlo, sigue haciendo lo que haces, seguro algún día se fijará en ti por todos esos bellos detalles, no cualquiera dedicaría tiempo de su vida para conquistar a una mujer .-
Santiago podía ver y oír todo a través de su teléfono.
-Cómo es posible que hable de esa manera, no soy cualquiera!. soy el hombre que lleva semanas tratando de conquistarla con detalles y no me presta atención-
Francisco subiò a la oficina de su amigo jefe a restregarle en cara que èl era mucho mejor conquistando a mujeres.
-. Amigo buenos dias ¿como estas? .-
Acostándose cómodamente en el sofá..
Santiago estaba tan molesto que agarrò a Francisco por la camisa y lo levantò a golpes, necesitaba calmar su ira.
-. !Oye¡ ¿que haces? Suelta .-
-. ¿Te crees listo? yendo todos los días a llevarle detalles a mi mujer .-
-. Amigo para por favor, sabes que no te devuelvo los golpes por que eres mi jefe y amigo .-
-. Te prohíbo que bajes al área de diseño, no quiero que sigas llenando de detalles la oficina de mi mujer, ¿te quedó claro? .-
-. Si, si si me quedo claro ahora suelta -.
-. Vete de aquí .-
-. ¡Eres una animal! y ella no es tu mujer ? jajajaja
Francisco salió todo golpeado y con su ropa arrugada, pero con la certeza que sus últimas palabras le había dolido más a Santiago, que todo los golpes que el había recibido..
-M****cion el tiene razón-
-. Irene, convoca a la Señorita Isabella a un almuerzo en el Club Máximo, dile que es una reunión de trabajo. .-
-. Si señor -.
Luego prendió un cigarrillo, necesitaba calmarse, estaba muy molesto y celoso, pero luego de fumarse uno, se dió cuenta que no fue suficiente, solo paró hasta que llevaba media caja consumida.
Entrò a su habitación para darse una ducha y salir hacia el Club, ella debía llegar sola, estaba cansado de darle tantos detalles y ella rechazarlos como si nada.
Agarrò una gran bolsa negra que tenía en el maletero de su auto, ahí llevaba cada detalle que le había enviado en estas semanas, se lo echaría en cara.
Isabella recibió el recado de su secretaria y salió hacia el Club Máximo, recordó muy bien la sala VIP y paso directamente hacia allá..
Tocó la puerta hasta que esta fue abierta..
-. Buenas jefe .- -que fastidio-
-. Buenas tarde Señorita Isabella .- -de aquí no saldrás sin darme una explicación-
-. ¿No me diga que los empresarios nos han plantado nuevamente? .- -Señor no quiero pasar por lo mismo nuevamente-
-. Siéntate, hoy no vendrá nadie, seremos solo tu y yo -.
Isabella abrió sus ojos de par en par y recordó cuando Liam había querido tenerla obligada en algún lugar..
-. Señor no puedo quedarme .-
Èl la sujetò por los brazos fuertemente.
-. Dime Isabella, por qué razón no recibes mis regalos? acaso te doy asco? .-
Su fuerte agarre la estaba lastimando.
-. Por favor suelta me lastimas -.
Con lágrimas tratando de salir de sus ojos por el dolor que le causaba.
-. No te soltaré hasta que me respondas .-
-. Señor, si los he recibido, gracias por todos sus detalles -.
Los ojos de Gustavo se pusieron rojos de rabia, cómo podría esta mujer tratarlo de mentiroso..
-. No te lo preguntaré más, dime por que tiras cada regalo que te doy a la papelera o simplemente llamas al personal del aseo para que haga su trabajo, crees que no se lo que haces cada vez que te envío algo? aquí está la prueba .-
Èl volteò la bolsa para dejar todo al descubierto..
Isabella lo miro con odio, agarro fuerzas de su interior y sacudió sus brazos para luego zafarse.
-. No los recibo por qué no quiero nada que venga de usted -.
El pudo percatarse que había dejado sus brazos marcados por el agarrón que le hizo.
-. Dime ¿qué te he hecho para que me rechaces así? no te soy atractivo acaso? .-
-. No, no lo es, yo soy lesbiana, gusto de las mujeres -.
Bastò que dijera las palabras para salir de la sala y dejar a Santiago en estado de shock, como una mujer tan hermosa podrían no gustarle los hombres, y el pensado aquella noche que a lo mejor ella estaba embarazada por sus vómitos.
Nada era más humillante que haberse enamorado de alguien que lo rechazaba diariamente..