-ellos, son mis hijos- dije -¿ellos, son dos? ¡¡tenemos gemelos!! – dijo alegre -no, son tres tengo trillizos- respondí -¡¡¡¡Ethan!!! la encontraste- grito la chica que me puso nerviosa hace un rato Como acto de reflejo, me cubrí con el pelinegro, extrañamente me sentía muy cómoda con el. -esa chica, es muy extraña me incomoda – susurre. -Oh, no te preocupes cariño, ella nunca te haría daño, ella es mi hermana menor se llama Sophia- dijo con una sonrisa ladeada tomando mi mano. ¿Qué le pasa, porque no se acuerda de mi? – pregunto la chica. -Bueno, vallamos a casa a hablar con calma, sobre lo que paso – comento el pelinegro. -Esperen, yo no me puedo ir con ustedes, tengo que volver con mis bebes y Ana se molestara si no regreso a tiempo – dije rápidamente. -!cierto¡, tenemos que

