Los grandes corredores de la mansión son una exquisita combinación de misterio y modernismo, llevan el toque antiguo y solemne pero la majestuosidad de una nueva era y para Marianne es lo más intrigante que ha visto; las paredes del pasillo lateral están adornadas con fotografías –quizás familiares– y cuadros pintados al óleo. Uno de ellos trae la imagen de la Guardia Real, los Caballeros Elementales de anteriores generaciones se yerguen orgullosos posando junto a sus bestias, los padres de sus amigos se encuentran en otra pintura y se los ve felices y rebosantes de vida; también los reyes de eras pasadas han sido retratados e incluso las bestias que los acompañaban están en ellos. —Que hermosa — susurra viendo la pintura de una mujer. —Lo fué, la criatura más hermosa que ví en mi vida —

