Todo lo que desee en mí vida fue ser libre, ahora este hombre, estaba dándome la oportunidad de vivir tal cuál lo había soñado...
Cada mañana por los siguientes tres meses era despertada por su sexi y profunda voz, desayunábamos juntos y charlábamos de todo, siempre atento a cada palabra que decía, su cercanía era perturbadora de una buena manera se podría decir ,me aceleraba el corazón si por casualidad rozaba mí piel con sus manos se desencadenaba en mí una sensación de fuego,la atracción s****l que sentía hacia el era innegable, jamás había sentido algo así por nadie, las vacaciones estaban llegando a su fin y el comienzo de clases en la universidad estaba cerca, como prometió, estaba inscripta en tres carreras abogacía medicina e informática.
Aquella mañana como de costumbre fue mí dulce Zio , si lo sé su nombre era muy largo y un día le pregunté si podía darle un apodo...
Flasback
Hace dos meses que convivo con Maurizzio , es un hombre sin igual : dulce, culto, atento a todas mis necesidades, nuestra cercanía es cada día mayor,me encanta estar con él , hacer cosas con el , aunque su nombre me parece demasiado laaargo ,jaja .
Mientras desayunamos le largo de la nada...
- Oye Maurizzio te puedo pedir algo?
Él con una sonrisa de oreja a oreja me contesta - Lo que tu desees,Nella, si está a mí alcance, lo tendrás.
- Es algo simple pero... bueno ahí vá... tú me dices Nella,verdad?
- Si amo tu apodo, me recuerda a un libro que leí hace mucho...
- Si libro que por cierto yo le había prestado a tu hermana porque me identificaba mucho con él, y que alguien se robó y nunca lo devolvió... bueno eso es harina de otro costal, ya lo charlaremos otro día... bueno amaba tanto ese libro que por eso le pedí a Hanna que me llamara Nella... siempre pensé en mí como la Marianela de Pérez Galdós ...
Se acercó tanto a mí que nuestros alientos se mezclaron ...
- Entonces si tu eres la Nella de Galdós ,yo soy tu Pablo Penáguila?- dijo tomándome entre sus brazos y enterrando su nariz en mí cuello.
Aquella acción era bastante cotidiana siempre que podía me abrazaba o me levantaba como si fuese una pluma y yo era impotente ante el no podía negarle nada...
- Ya quisieras ser mí Pablo Penáguila - dije alejándome de él y su cálido cuerpo con pesar .
- Pues dime mí Nella,como me quieres llamar ,ya que Maurizzio te parece muy laaargo - dijo riendo.
- Te parece que te diga Zio??
Su risa lleno la sala , llevando su mano al mentón en pose de estarlo pensando, me dijo.
- Me gusta ,me gusta mucho.
Acto seguido se abalanzó sobre mí ,tomándome de la cintura me dejó a la altura de su boca, yo no sé porqué enrede mis brazos en su cuello , mientras la cara me ardía...
- Desde hoy tu eres mí Nella y yo soy tu Zio- dijo y sin más me dio un beso profundo dulce y apasionado...
Fin del recuerdo
- Zio, mañana podemos ir a comprar los artículos de librería para comenzar la universidad??- dije mientras devoraba el exquisito desayuno que el me había preparado .
- Si amor , pero dime ,cual de las tres carreras vas a cursar??
Mí corazón se aceleraba cada vez que me llama amor, mí vida , mí corazón y cosas como esas, él había logrado bajar todas mis defensas en tres meses, era imposible no amarlo...
- Las tres- dije mientras me comía los huevos revueltos con queso .
- Las tres??- dijo asombrado y algo triste...
Lo note en su rostro , tristeza?...
- No quieres?- pregunté algo cabizbaja, realmente no quería que el se sintiera mal.
- No!! me parece estupendo, solo que... bueno... si cursas las tres carreras , casi no podremos vernos- dijo con tanta tristeza en su semblante que me conmovió.
- Pero si es lo que deseas así será!!- dijo recomponiéndose - recuerda que tu puedes hacer lo que quieras eres libre de hacer lo que quieras,esa es mí promesa y jamás la incumpliré!!
No me.pude contener y corrí a sus brazos me arroje sobre el y le di un beso en la mejilla, diciéndole luego - siempre tendré tiempo para ti, solo es cuestión de organizar nuestros horarios, de toda modos siempre desayunaremos y cenaremos juntos te lo prometo.
Él entre sorprendido y no se podría ,decir que contento ante mí repentina acción, contestó
- Recuerda que me lo estás prometiendo, si?
Yo solo asentí y me quise levantar de su regazo, pero el me tenía abrazada y no me dejó.
- Olvídate que te suelto, es el día más glorioso para mí, es la primera vez que tomas la iniciativa de acercarte a mí y no voy a desperdiciar está oportunidad- dijo y luego me dio un beso que me hizo sentir fuego en todo el cuerpo...