Todo cambia, esa es una certeza. Nadie se detiene porque el tiempo no lo hace y las bases de nuestra visión del mundo serán las que queramos que sean. Todo el mundo puede dejar ir el miedo para decidir vivir lo que estás destinado, eso para lo que se ha preparado durante lo que parece una eternidad. Esas personas son afortunadas, porque cambiar y avanzar son muy fáciles de decir, pero no tanto de hacer. Muchos se quedarán atrapados en un ciclo forzado donde sus mismas acciones les impedirán ver sus errores y esos errores los mantendrán en el mismo camino, cayendo bajo el peso de la misma equivocación en incontables ocasiones. Ver el ciclo es importante, porque eso te liberará de caer en la misma oscuridad. Lisa estaba emocionada, se había levantado esa mañana dispuesta a hacer cualquier c

