Nunca se debe dar por sentado aquello que tenemos porque lo único que tenemos seguro sin importar lo que suceda, es que las cosas pueden cambiar en un segundo. Nadie quiere ver el mundo de ese modo porque queremos vivir en una extraña burbuja de estabilidad que nos permite detenernos un segundo para poder pensar, pero la realidad es que nadie puede detener el curso cambiante de las cosas, aunque nosotros mantenernos al margen durante un momento, el resto del mundo seguirá moviéndose e incluso nosotros seguiremos transformándonos en esos momento, nada detiene el ciclo. La única opción es movernos y desviar el curso para poder lograr aquello que queremos de forma consciente, algo complicado, pero que vale la pena. Lisa estaba emocionada, se sentía tan bien esos días. Había pasado una semana

