Katy quería corregir sus palabras cuando cayó en cuenta de la barbaridad que había dicho pero ya era muy tarde, no podía devolver lo que había dicho . . . . - Ni a mí tampoco - la respuesta de Carlos Mo la dejo aún más muda, era obvio que estaban jugando a un juego sucio de seducción en busca del ganador, sin embargo en esta ocasión Katy parecía estar en desventaja ya que el cuerpo de Katy reaccionaba a cada acción del hombre sin esfuerzo alguno . . . Los suaves labios de Carlos Mo, se deslizaron por el cuello de Katy hasta llegar a su nuca, la ventisca fría sacudió la parte donde este pasaba con sus labios dejando sensaciones cálidas, pero que se volvían hielo una vez pasaba por ella . . . Ella se debilitó de placer y sus piernas se comienzan se sentían frágiles ante el toque indebi

