—¿Me vas a enseñar? —¿Quieres aprender? —¿Dejarás de responderme con otra pregunta? —¿Lo harás tú? —¡Klaus! —¿Sí, Gea? La mirada de ella fue fulminante, él se carcajeó haciendo que esta apartara la vista. Ambos llevaban casi un día juntos y no como si fuesen los mejores amigos del mundo, pero sí habían entrado en confianza –solo un poco.– —Deberías decirme todo para que logre entender. —Dijo esta. —No se aprende lo que uno ya sabe, digamos que vas a volverte un poco mejor. Ella sonrió y lo miró fijo. —Practicaba en Fores con Eros. Pero no duramos mucho, ya que heme aquí.—Se señaló a ella misma. Él asintió levantándose del gran comedor en el que estaban. —Cuando seas lo suficientemente buena en el arco te contaré todo.—Esta se levantó tras él. —Me acabas de decir que no se apren

