Tiempo después. —¿Me amarás si te digo que te gané? —Una mirada coqueta fue hasta donde estaba Eros. Él sonrió. —Te amaría más sin ropa —Dijo coqueto, Gea sonrió y se sacó la blusa. —Pues ámame —Ella se lanzó hasta él, se habían empezado a besar y la ropa había empezado a desaparecer rápidamente. —¿Por qué no sale este sostén?—Se quejó Eros, su paciencia era muy poca, cosa la cual logró hacer que sonriera y soltara un grito de sorpresa. Él había arrancado el sostén. —Vamos, hazlo rápido —Gimió ella, arañó su espalda acercándose más él. —Espera un poco gata —Ella se carcajeo con el apodo. Ni el sexo era serio en ellos. Un toque en la puerta los distrajo, un suspiro pesado salió de él. —¿¡Quién!? —Gritó enojado. Gea tomó su blusa poniéndola en su cuerpo nuevamente. No importó la preg
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


