Miró su reloj cuando finalmente llegó frente al apartamento, eran las 5 de la tarde. Un trayecto que eventualmente dura tan solo 30, le había llevado más de una hora, ahora tenia tres horas de retraso. Steph aparcó justo al frente, dónde no podía hacerlo y podía recibir una multa, pero eso no le importaba. Cruzó rápidamente la acera, miró la casa, se veía que era antigua y que no le daban el mantenimiento a como era debido por lo que se preguntó por que una loba viviría ahí. Se dio cuenta que no había luz al ver a través del cristal y observar un poco del sitio a oscuras. Llamó a la puerta, luego tocó el timbre y no obtuvo respuesta alguna. Frunció el ceño, agudizó el oído en el apartamento, no se escuchaba sonido alguno, golpeó la puerta con el puño repetidas ocasiones y seguía sin que e

