Vanessa sabía las consecuencias si se retrasaba en la llegada a la Ceremonia, pero aun así decidió salir. —Tenía que… tenía que recoger el regalo para Gabriella, no lo tenían listo hasta el día de hoy—murmuró ella con un tono de disculpa. —No me importa—dijo Steph colgando la llamada. Se volvió hacia Alexandra. —Son unos 10-15 minutos caminando por ese sendero. Solo muestra la invitación al guardia de la puerta y te dejará entrar—comentó Steph. — ¿Estas bromeando? —lo miró fijamente, hacia un frio horrible afuera, él no le había dado tiempo de recoger su chaqueta, le había dicho que no la necesitaría. —No, si estás en la manada antes de las 7, evitaras el castigo. Estoy tratando de ayudarte a evitar el castigo—dijo Steph mientras se inclinaba sobre el auto y tiraba de la manija de l

