Dos días y no he visto a Lucia, estoy desesperado por verla después de esa cena del domingo, lo que paso entre nosotros no he parado ni un solo momento de pensar en ella. Verla venirse entre mis brazos fue lo más hermoso que he visto, estaban tan sonrojadas, sus ojos tan dilatados y marrones, tan claros, sus manos en mi espalda enterrando sus uñas en mí sentía que me quemaba cada parte de mi cuerpo, perdí el control solamente quería sentirla, quería probar cada parte de ella. Esa manera en que me miraba, ninguna mujer me miraba, ninguna me había hecho sentir tan hombre tan completo y lo más irónico es que ni siquiera tuvimos sexo de verdad, por Dios ni siquiera estábamos desnudos y aun así solamente sentirla, verla, como reaccionaba me hizo explotar. Fue lo mejor que me ha pasado; recor

