El trabajo me mantiene ocupada, distraída y así no pienso en Gabriel y mis sentimientos por él, esta mañana al despertar tenía más de tres mensajes en mi celular de él, son menos que los últimos tres días que me ha escrito, no sé cuántas excusas más le voy a dar, no es que no lo quiera ver porque me muero por verlo, pero necesito espacio, que mis sentimientos se normalicen un poco, mi mente debe ser más fuerte que mi corazón. En lo único que he podido pensar es todo lo que me ha dicho, escuchado y visto, las veces que me ha dicho que no es un hombre de noviazgo, que somos amigos, que no soy la clase de persona que se le presenta a sus padres, que no es hombre de amor, su rostro de pánico cuando le dije que lo amaba y cuando vio a su padre; hasta un ciego se daría cuenta que no le agrado e

