Me despedí de mi sirena esta mañana, me hubiera encantado llevarla a España para estar con ella, pero cuando vuelva la voy a llevar a la hacienda de la familia por el fin de semana solo ella y yo. - ¡Hijo!, viniste a despedirte. - Hola padre, ¿cómo sabes que viajo?. - Sé todo paso que haces hijo y tu hermana me dijo que Sebastián viaja a España por negocio contigo. - Ya decía, cuando no mi hermanita y su boca. - Déjala que no anda de chismosa, sino que tu madre la visito y vio unas maletas y le contó. - Como sea, vine a ver como estaban, pero me dijeron que mamá salió hace un buen rato. - Si salió con Lucrecia, esas andan muy rara, hijo. - Nada bueno viene si Lucrecia está de por medio. - Ya llévalo en paz, no te ha molestado más, tal vez entendió que no sucederá nada entre ustede

