Transcurrieron un par de horas más conversando, entre risas y anécdotas de los maravillosos días en lo que estuvieron juntos. Para después retirarse a descansar, ya que el día siguiente prometía ser uno largo. Por la mañana, se celebró la entrega del anillo. Sencilla, familiar y emotiva. Diane, no podía creer que le permitirían casarse por amor, irradiaba felicidad y su sorpresa fue aún mayor, cuando le anunciaron que permanecería en Escocia, preparándose para su futuro enlace matrimonial. Alejandra simplemente sonreía, se había convertido en una sombra de lo que era. Seria, mesurada y nostálgica. Sumándole la última conversación que había tenido con su hermana mayor, la hacían mantenerse retraída. Saber que se quedaría allí, con ella, le causaba una extraña sensación, porque no compartí

